Mama take this badge from
me
I can't use it anymore
It's getting dark too dark to see
Feels like I'm knockin' on heaven's door
I can't use it anymore
It's getting dark too dark to see
Feels like I'm knockin' on heaven's door
- Vamos,
Sammy… Tienes que comer. Papá me matará si no lo haces…
En cambio, a petición del pequeño Dean, su hermanito miraba con asco la comida.
Por todo lo que existía, el mayor de los hermanos esperaba que no volviese a
tirar su plato contra la pared.
-
¿Siempre
lo mismo contigo, eh? ¿No te das cuenta que me vivo preocupando por tu
bienestar, porque estés bien, fuerte, sano? Y así me lo pagas…
Luego
de un breve pero potente momento de silencio, el pequeño Winchester lo miró
fijo a los ojos.
-
Perdón,
Dean- musitó su suave voz de cinco años.
Ese recuerdo le vino inesperadamente a la cabeza mientras
conducía. A su lado, su hermano dormía. Al menos eso esperaba. Los últimos
acontecimientos hacían que su hermano durmiese mucho.
Estiró su mano derecha para tocarle la frente. Transpiraba.
Sus párpados se movían incesantemente. En un acto de impulso, sin pensarlo, lo
golpeó en el brazo.
-
¡Ey, Dean! ¿Qué haces?
-
Oh, lo lamento, Aurora. Tenías un mosquito en la
frente.
-
Bueno, Maléfica… trata de ser más sutil la
próxima vez.
-
No sé si quiero seguir citando “Sleeping Beauty”,
princesita…
Y tras una mirada desaprobadora, Sam volteó y en menos de
cinco minutos volvió a dormirse. Eso relajó a Dean por primera vez en mucho
tiempo.
El poder que tenía Bob Dylan y esa canción sobre sus
recuerdos era increíble. Instantáneamente, desde esa noche con los fuegos
artificiales, hasta las incontables bromas a mitad de sus casos.
Mama put my guns in the
ground
I can't shoot them anymore
That cold black cloud is comin' down
Feels like I'm knockin' on heaven's door
I can't shoot them anymore
That cold black cloud is comin' down
Feels like I'm knockin' on heaven's door
-
Aún recuerdo cuando eras pequeño… y no querías
comer lo que cocinaba. A decir verdad, yo tampoco lo hubiese hecho. El punto es
que… no me di cuenta, Sammy. No me di cuenta cuándo fue que creciste. Para mi
sigues siendo ese enano marica que se quejaba de todo lo que hacía… ahora ya no
eres un enano, de acuerdo, pero te sigues quejando de todo lo que hago. Y todo
lo que hago, siempre es en pos de nuestro bienestar, pero principalmente el
tuyo… porque eres muchísimo más valiente que yo y… y no sé cómo puedes soportar
todas estas pruebas que la vida te está poniendo adelante. Hermano, eras el
recipiente de Lucifer, ¡y ahora tienes un ángel adentro tuyo! Tienes una
valentía envidiable, y una vitalidad el doble de envidiable… pero mi trabajo ya
no es cuidarte. Si, lo sigue siendo, no engañemos a nadie. Pero no es mi meta
principal. Ahora mi deber es acompañarte, tratar de entender tus decisiones y
respetarlas. Porque ya no eres un niño. Ahora eres un hombre… Eres un superhombre,
hermano.
Y el golpe de nuevo.
-
Bien, me cansé. ¿Haces esto para que yo maneje?
-
Y ya se está quejando la princesita… ¿No puedes asumir
que estoy aburrido? Encima Bob Dylan en la radio... ¡Insoportable!



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